Programas: Windows Live Writer


Aquí estoy de nuevo trabajando en cómo mejorar el aspecto de este sitio. Desde hace aglún tiempo, miraba con envidia aquellos blogs en que el autor del post jugaba con las tipografías (en aquella época este rincón ni siquiera existía, pues yo me dedicaba de lleno a escribir). Y descubrí por casualidad que en el pack de Windows Live existía un programa llamado Windows Live Writer que permitía entre otras muchas cosas, crear entradas sin necesidad de conexión a la red.

Primeros pasos en el Scrapbook digital (Tercera Parte)

Como podéis comprobar he introducido nuevos cambios visuales en el blog. Si el otro día fue el logo o emblema, hoy he decidido hacer una cabecera donde estuviese integrada esa imagen previa. Para ser sincera me ha dado más problemas de los que esperaba, en cuanto a tamaño. Pero finalmente el resultado no ha quedado del todo mal, aunque seguramente con el tiempo, a medida que coja un poco de destreza me atreveré con otros diseños y retocaré otros elementos.

Os explico, a grandes rasgos, cómo ha sido el proceso:

Primeros pasos en el Scrapbook digital: hurgando en la red (Segunda parte)

Acabo de descargar hace unas horitas el editor de imágenes gratuito GIMP, y he estado probándolo. Se trata de un programa muy completo, pero precisamente eso lo convierte en un poco complicado de manejo para mí, así que he decidido regresar al punto de origen de toda esta idea de editar imágenes.  Es decir, he vuelto a visitar el blog:  Cortar, coser y crear, allí he descubierto un post superinteresante sobre otro tipo de programas (esta vez online) con un montón de recursos gratuitos para poder diseñar auténticas maravillas sin tener ni idea de diseño gráfico.


Primeros pasos en el Scrapbook digital: hurgando en la red (Primera Parte)

Ayer os hablé de mi deseo de dar un impulso a este sitio con un aspecto más bonito. Llevo algunos  años ya como bloguera, aunque mis blogs eran literarios, pero siempre me ha gustado visitar otros sitios y aprender de sus autores. Ahora que me abro a nuevos horizontes, me gustaría hacer ese recorrido con vosotros y que aprendamos juntos.

Cuando visito por primera vez una weblog, uno de los aspectos que más llama mi atención siempre, supongo que como a todos, es la plantilla o el template. Es decir la imagen de fondo que se visualiza (espero que no haya ningún informático en la sala, y si lo hay, mejor... seguro que él daría una definición de template más profesional que la mía y se lo agradeceré sinceramente). En fin, esa fotografía suele decir mucho, en mi opinión, sobre la temática  de un sitio, y obviamente, cuanto más bonita sea la portada de un blog, más posibilidades de éxito tendrá, al menos a priori, pues en el fondo, actúa como un reclamo para atraer público. Aunque intimide un poco el asunto, por aquello de que tendemos a pensar que se requieren conocimientos de lenguaje informático, para modificar nuestra plantilla os aseguro que no es así. No obstante, no hay que precipitarse tampoco y desde luego, no hay que descuidar el contenido ni mucho menos, pero seguramente si dedicamos tiempo a pulir el aspecto visual de nuestro sitio eso nos facilitará mucho las cosas. Para todo esto de lo que os hablo existe el scrapbook digital: una técnica que básicamente consiste, en mediante diversos recursos (os aseguro que hay todo un mundo de lugares cuyos creadores los facilitan gratuitamente), embellecer imágenes, y por tanto el scrabpbook digital es aplicable también a los blogs.


¿El porqué de un blog como éste?

Hace tiempo que debería haberme sincerado con vosotros, pero sobre todo conmigo misma: yo suspendía plástica o aprobaba con un suficiente pelado, cuando todavía existía E.G.B (sí soy de aquella generación, aunque quien me ve la primera vez, me considera más joven), supongo que la razón de aquellas malas notas, radicaba en que ninguno de aquellos proyectos me atraía. Sinceramente, opino que el hacer una mantelería completa con 9 años, en paño Panamá de color amarillo con hilos marrones de dos tonalidades distintas, dificilmente puede resultar interesante a nadie de esa edad; aunque, desde luego, no fue ésa la manualidad que más me disgustó, pues aquel punto que en el fondo consistía en hacer nudos, me agradó bastante.

En cambio, si algo me gustó, y mucho, fue cuando hicimos un cesto de mimbre. Porque por primera vez, vi en aquella manualidad las bases para trabajar ese material en otros proyectos. Por supuesto, mi ilusión tuvo un vuelo corto, pues nunca jamás volvimos a hacer nada similar en los ocho años en que estuve en aquel colegio. Y para mí aquel recuerdo es tan nítido que lo tengo como tarea pendiente. Estoy convencida de que tendría que partir de cero, para realizar la base del cuenco, cesta o lo que quisiera hacer, me refiero a que no recuerdo el proceso exacto, pero sí lo mucho que disfruté, porque por fin elaboraba con mis propias manos, algo práctico y vistoso. De hecho, a día de hoy, han pasado ya 29 años desde aquello, más o menos, y mi madre todavía lo conserva como cestillo para sus hilos.

De aquella etapa, y de aquella asignatura (ahora se llaman materias), en concreto, nada recuerdo con tanto cariño, salvo, tal vez, el dibujo de un personaje de "Mi pequeño Pony" (¡Toma cursilada infantil!) hecho con punzón sobre la parte trasera de un espejo, que luego iba entintado y que debía servir como cuadro. Fui la única de la clase que eligió un dibujo de esas características, la monja dejaba entrever que la idea era hacer un cuadro para nuestras madres... Yo siempre había escuchado a la mía, lo inservible de todas aquellas manualidades que traíamos del colegio por el Día de la Madre (y no, no os asustéis, no me lo tomé como una muestra de falta de cariño, sino como un dato de lo más objetivo), así que ni corta ni perezosa, decidí que aquel cuadro lo haría para mí. ¿Y sabéis qué descubrí en aquella experiencia?

  1. Aquella monja y yo nunca nos llevaríamos bien.
  2. Cuando disfrutas haciendo algo el resultado suele ser mejor.
  3. Que aquel cuadro le gustó a mi madre y lo conserva con cariño, como base de apoyo para una vasija en la casa del pueblo.
Otra manualidad que recuerdo especialmente, aunque no llego a comprender el motivo, es el de una pequeña cajita en dos piezas, pues la tapa era otra pieza independiente, que debían ir decoradas y forradas con papel de periódico que luego pintábamos a mano. Proyecto que fui incapaz de llevar a cabo, por falta de atractivo para mí con tanta florecita sobre fondo negro (ahora, en cambio, el diseño me hubiera gustado. ¡Cosas de la vida!), pero también por no contar con los materiales apropiados ni la maña del resto de mis compañeras de clase, la verdad sea dicha. Y allí murió desolado mi cartón con una especie de pasta con un aspecto asqueroso que debía servir de pegamento para encolar el periódico a la caja en sí (confeccionada, a su vez, con varios trozos de cartón debidamente medidos y colocados)

Anecdótas de aquella "bendita" asignatura tengo muchas, la verdad. Por ejemplo, ya en 7º curso, estuve a punto de suspender, nunca había estado tan cerca de un suspenso en esa asignatura como entonces, por no haber hecho suficientes puntos en un dibujo. Sí, sí como lo oís. Ni siquiera se valoró mi esfuerzo en hacer un dibujo (bastante cutre, por cierto, pues carezco de dotes pictóricas, para qué negarlo) totalmente inventado y sacado de mi imaginación, o casi... Se trataba de un lago, con un pequeño embarcadero en primer plano y algo de vegetación alrededor de él. Supongo que siempre fui, una rebelde sin causa, en aquellas clases. Mientras el resto de mis compañeras (creo recordar que entonces éramos 33 en lugar de las 36 de cursos anteriores), calcaron un dibujo que les gustaba y se limitaron a colorearlo con aquella aburrídisima técnica de puntitos, yo veía las agujas del reloj avanzar y hacía puntos grandes para acabar antes. Si el objetivo de aquella actividad era trabajar la paciencia y la meticulosidad me queda claro que se conseguía sí, pero era desquiciante y frustrante estar todas la santas tardes durante un mes haciendo aquello. Días antes de la entrega de notas, a mí y a un par de compañeras más, la profesora nos sugirió que nos esforzásemos un poco con aquello o no aprobaríamos. Yo más que temer el suspenso, mi historial académico, tampoco era de lo más brillante, sino normalito, con un popurri de calificaciones que recorrían toda la escala: notables, bienes, sobresalientes, suficientes..., temía el enfado de mi madre (por si no os ha quedado claro, tanto mentarla, la que lleva los pantalones en casa, siempre ha sido ella), sabía que en el fondo, mi progenitora valoraba más un suspenso en matemáticas que en aquella otra odiosa asigantura, pero gracia tampoco le haría, así que aunque argumenté que a mí mi dibujo me gustaba como estaba y que al menos era meritorio no haberlo calcado, la profesora no tenía la misma opinión, claro, y hube de esmerarme, añadiendo puntos con rotulador rosa (no recuerdo exactamente dónde iba ese color, imagino que en algún tipo de embarcación que estuviese en aquel lago), pero tengo muy, muy presente aquel dichoso rotulador rosa de la marca Joby (hasta en eso era distinta a mis compañeras... ¡Todas usaban Carioca! Yo Joby), también recuerdo el amarillo huevo para el sol, el verde lima para la hierba... Total que trabajé en aquella hora haciendo puntos, tanto como un albañil toda una mañana y acabé aprobando por los pelos, pero aprobé.

Así que con tal bagaje de "éxitos" en mi haber, en el mundo de las manualidades, no es de sorprender que ahora que he descubierto, por casualidad (ya os contaré en otro post cómo lo averigüe), que esto de hacer collares, pulseras y pendientes no se me da del todo mal, quiera compartirlo y presumir de ello. Ésa es la pretensión de este blog, simple y llanamente. Lo de vender  o no vender ya llegará, supongo, pero durante el camino quiero divertirme y que otros lo disfruten también. Quizá a partir de ahora, no obstante, veais que hago post más del estilo a éste, con explicaciones más o menos largas, acompañadas de fotos o puede que incluso de vídeos, no se trata, por tanto, sólo de subir imágenes, sino de que veais un poco el proceso, quizá con el ánimo de hacer más atractivo este blog y evitar que os aburráis tanto como yo en aquellas horribles clases de la tarde, y por qué no... de que lo intentéis vosotras mismas (si os habéis fijado, hace unos días modifiqué un poco el título y añadí lo de DIY, las famosas siglas que se ven ahora hasta en la sopa, y que signigican; "do it yourself"), porque, si yo con tan poca destreza y cualidades o talento para las artes plásticas he comprobado que hay algo que no se me da del todo mal en este campo, qué no podréis hacer el resto, con un buen tutorial, materiales y paciencia.

No os sorprendáis tampoco, si a partir de ahora, veis cambios de aspecto en esta página. Con ese mismo propósito de hacer esto más atractivo a todas, me he apuntado al curso de "Cómo promocionar tu blog" de la bloguera Blanca Balzola. Pues que mínimo que, si éste es un blog de "artesanía", la cual tiene como mayor pretensión la de elaborar algo bello, el blog refrendé eso mismo. Y con mucha más razón ahora que me he iniciado en el mundo del scrap (abreviatura de scrapbook), sobre lo que me extenderé en próximos posts. Porque ¿qué mejor manera de exponer algo que hacerlo hermoso a la vista? Pues eso persigue precisamente el scrapbook digital, y por supuesto el "real" también. ¿A que ahora ya se os ha metido el gusanillo de saber más sobre esa técnica? Pues no lo dudéis e investigad en internet. Encontraréis piezas de auténtica y original belleza, pero sobre todo irrepetibles: desde sobres o tarjetas, hasta agendas, albumes, cajas... Pareja a ella conoceréis el decoupage y la transferencia de imágenes y una cosa os llevará a la otra; y cuando queráis daros cuenta, estaréis tan inmersas y ligadas a ese mundo, que no concebiréis la vida, sin poner en práctica algo de lo que habéis visto, aprendido u oído. Por tanto, ¡explorad sin miedo! ya sea en este blog o en otros rincones.

Un abrazo.
 

Os invito a que conozcáis mis relatos o escritores favoritos en mi otro blog: www.mimundomiburbuja.blogspot.com

ALFILERES PARA CHAQUETA (SEÑORA).

Aquí os va un pequeño muestrario de los alfileres para chaqueta que he ido haciendo. Espero que os gusten.

Alfileres para chaqueta con piedras y gemas.


Detalles de los dos alfileres con gemas centrales de cristal.

Alfileres con piezas centrales parcialmente metálicas.

Detalle de la pieza central de uno de los alfileres.

Detalle de los dos primeros alfileres que hice.

Alfiler con esfera metálica y piezas de cristal.
Colección completa de todos los alfileres elaborados hasta ahora.




Os invito a que conozcáis mis relatos en: www.mimundomiburbuja.blogspot.com

PULSERAS CON ABALORIOS.

Aquí os presento dos de mis creaciones con abalorios. Como apreciaréis, se trata de pulseras. Una de ellas combina abalorios de madera y de hilo. Ambas han sido regalos para dos amigas.


Pulsera con abalorios de madera e hilo.



Pulsera con abalorios de madera.


 


Os invito a que conozcáis mis relatos en: www.mimundomiburbuja.blogspot.com

CONJUNTO A DOBLE CUERO (COLLAR Y PULSERA)

Os presento aquí dos de las últimas piezas que he hecho estas semanas, y que además han gustado mucho a la gente. Piezas de lo más sencillo que pueden convertirse en un regalo excelente para quienes gusten de este tipo de bisutería. A mí en particular siempre me ha agradado este estilo de piezas en cuero, y éste es un conjunto que uso casi a diario.


Colgante con cuero de dos colores.


Pulsera con cuero a dos colores.

Os invito a que conozcáis mis relatos en: www.mimundomiburbuja.blogspot.com

BROCHES Y ANILLOS CON GEMAS ESMALTADAS

No creáis que he dejado esto de las manualidades de lado... si bien es cierto que durante el verano no he hecho prácticamente nada, os aseguro que en las dos o tres últimas semanas ha sido un no parar. Aquí os dejo algunas imágenes de los broches y anillos con gemas esmaltadas. Por si tuviérais alguna duda, la decoración está hecha por mí (con sus más y sus menos, claro), pues las gemas son transparentes o en su defecto verdes, en el caso de algunos anillos.

Os dejo también un listado con los materiales empleados, por si os animáis a intentarlo, y por supuesto, imágenes de esas herramientas también.


Algunos de los broches y anillos

Detalles de algunos broches
Detalles de dos anillos (estos dos en concreto son "reciclados" de un colgante).

Detalle de uno de los anillos

Detalle de otro anillo

Detalle de broches y anillos

Uno de mis broches favoritos: Audrey Hepburn con vestido naranja de raso.

Broche con decoración de flores.

Broche con la imagen de Audrey Hepburn junto a un lago.

Detalle de uno de los anillos.

Detalle de otro anillo, decorado con la misma técnica que los broches.

Broche decorado con flores.

Detalle de anillo decorado con la misma técnica que los broches.

Detalle de un anillo decorado con esmalte.

Colección de los anillos.

  MATERIALES:
  1. Gemas de cristal (a ser posible transparentes). En mi caso, he usado de dos tamaños y dos texturas: transparentes pequeñas para los anillos, transparentes grandes para broches, y verdes para anillos.
  2. Bases para anillos y broches.
    Soportes sencillos para anillos y broches.

    Detalles de las gemas sin decorar aún.
  3. Tijeras, lima gruesa de uñas, cutter.
  4. Pegamento blanco y silicona (para usar en pistola). Confieso que tenía desde hace meses la pistola pero me daba miedo no saber usarla, ahora mismo no sabría qué hacer sin ella.
  5. Esmaltes de uñas. Cuantos más colores mejor. Tengo varios con purpurina, por supuesto. 
  6. Revistas de colores.

Herramientas de corte empleadas.
Esmaltes de uñas utilizados.


Cola blanca de uso escolar y pistola de silicona caliente.





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