¡Hola a todos!, ¿qué tal está yendo la semana? Espero que bien. Yo no veo el momento de anunciar el nombre de la ganadora del cumpleblog para enviarle su regalo, además de que se acerquen mis vacaciones para hacer al menos una escapadita a Extremadura con mi padre para visitar a sus hermanas en septiembre. Si además me entregan ya por fin el piso para entonces, eso sería la leche, aunque me supondría por unas semanas estar un poco desconectada del blog, así que por si las moscas, yo os lo adelanto para que llegado el caso, no os pille desprevenidos.
En fin, dejo ya de hablar de mí, que parezco "El bello narciso", y os paso a contar lo importante. ¡No sabéis qué ilusión me hacía poder enseñaros la segunda parte del regalo que hice a mi amiga Noemi! La verdad es que últimamente mis regalos siempre llegan con bastante retraso a destino, aunque a mi favor diré que mis felicitaciones llegan en fecha, por supuesto. Y como ya supondréis, en esta ocasión también ha habido un desfase de varias semanas desde el cumpleaños hasta la fecha de envío y posterior recogida. Eso sí, si Noemi no ha mentido, y desde siempre ha sido de lo más sincera, le ha encantado todo, así que me doy por satisfecha.
Si os acordais, la primera parte del regalo la componía una tarjeta: mi primera spinner card con la que participé en el reto de julio de La Pareja Creativa. El colgante, ¡vaya usted a saber por qué!, me ocasionó varios problemas a la hora de colocar el cierre, lo cual me lleva a pensar que he perdido habilidad por falta de práctica con la bisutería, así que tendré que retomar ese tipo de trabajos artesanales, porque además disfrutaba muchísimo creando nuevas piezas totalmente de mi invención; pero esos contratiempos han mereciedo la pena, pues el resultado me entusiasma y creo que es una pieza vistosa, alegre, orginal y muy ponible. Os dejo las fotos, y luego me comentáis qué os parece, ¿de acuerdo?
Básicamente lleva cuero redondo sintético con imitación a piel de serpiente en tonos marrones, como pieza central una pieza metálica en forma de muelle que alberga en su interior tres piezas más: las de los extremos en tonos amarillos con cristalillos blancos, separadas en el centro por una entrepieza plateada. De ese muelle central cuelga un pompón rosa, que creo le da el toque diferente al colgante.
Una vez más, las fotografías no están hechas en el mejor lugar posible, pero seguro que en la segunda podréis apreciar mejor los detalles de los que hablo.


¿Os ha gustado? La verdad es que resulta arriesgado combinar colores tan dispares, sobre todo en los elementos metálicos, pero francamente aunque está mal que yo lo diga, es una de los colgantes de los que más orgullosa me siento (y eso que no es de los más complicados que he realizado, aunque sí tuve algún incidente para colocar el cierre... ¡Grrrr!). Pero si afirmo esto es, porque así como para el scrap a menudo busco inspiración en otros sitios o webs, para la bisutería no. Siempre parto de materiales que ya tengo y el diseño al completo surge en mi cabeza como si una mano invisible lo dibujase en ella. Y busco e insisto hasta que el resultado imita a la perfección ese preconcepto que ya tenía en mi mente. Pero, bueno, mejor no lo digo muy alto, no sea que se me gafe la cosa jeje.
En fin, guapis, nos reencontramos el domingo a las 10:30, ¿os parece? para anunciar el nombre de la ganadora del cumpleblog. ¿Os interesa conocerlo, verdad? Estoy convencida de que sí. Así que no me falléis.
Un abrazo y pasad buena semana.





